viernes, 19 de agosto de 2011

Conciente conciencia

Extraviad@, perdid@ en tu propio laberinto de pensamientos, incapaz de objetivizar la realidad, distorsianas todo lo que a tu derredor ocurre, prefieres la calamidad a tener que hacerte eco de las injusticias que priman en esta especulativa sociedad, prefieres la abstracción a vivir en esta rancia realidad. Admiro tu prodigiosa Inteligencia, me motivas a seguir mis propios escarceos ideológicos. Lo que podría resultar muy interesante, mas aun cuando el tiempo sobra y peresco ante la idea de ser inútil.

Cuando el deleite del alma resulta para muchos pura banalidad, tu solapas sus injuriosas ideas con tu intemperante intelecto. No reparas en venialidades, y emites tu juicio con voz fulgorosa. Prefiero tu compañía, a seguir junto a seres de extraviada vocación, cuya alma se ausentó hace décadas, si alguna vez tuvieron.

Tu existencia mengua mi arrogancia y con tu zalameria me convences deliberadamente. Rememoro los días de la facultad llenos de seres zafios e ingreídos, y me recuerdas como evitaste mi metamorfosis, como eliminaste cualquier liviandad y me confirmaste como un ser único, incorruptible ( por lo menos no con facilidad), con personalidad propia. Gracias por mediar mis actos e interferir en el cause de mi vida, mi querida conciencia.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Quieto mientras te mueves


Desde los más profundos intríngulis de la conciencia afloran las desdeñadas sensaciones de quietud, a diferencia de la multitud prefiero la serenidad de la brisa de antaño, que plasma en mi rostro recuerdos de momentos mejores, amo el sosiego de las noches estrelladas, ese horizonte negro sumergido en la sopa de astros incandescentes aletargados  por la distancia, pero vivos e impacientes.

Aunque lo nuevo es revelador, es innegable la magia de lo antiguo, su poder incandescente capaz de encender la fuerza interna que a veces apagamos.  Astros milenarios, encendidos unos y apagados otros, nos llenan del temor de lo desconocido y nos embriagan con el aroma de lo interesante.   Lo viejo es sublime y místico, lo nuevo es complejo y escéptico.  Una mezcla taladrante, que tuerce la razón y nos transporta al éxtasis.


Y la catedral de tu alma se conmueve con la certidumbre que muestran tus ojos negros.  Las lágrimas se hacen dulces en mis labios, el sabor de tu aroma es embriagante y ensordecedor.  No puedo sentirte.Ruedas, ruedas y conllevas la tristeza en tu eterno girar.

Filantropico sufrimiento


Es extraño, siempre supe de tu problema de vigilia, esa incapacidad tuya de mantenerte despierta aun cuan interesante pueda resultarte la escena, cuan importante pueda ser la conversación.   Empiezo a pensar si el sufrimiento es capaz de alterar nuestro propio sistema nervioso, hacernos incapaces de concertar esa cita típica con el alcalde del mundo de los sueños. Ese aire mandón, de mujer fuerte e insensible hace un contraste casi ridículo con la ternura, la sensibilidad que destilas en este momento.

Me conmueve, pero soy incapaz de intentar acción alguna.  Más bien imagino que el sufrimiento no será eterno, somos incapaces de sobrevivir a un estado permanente de sufrimiento y  ansiedad.   Tarde o temprano desaparecerá. Por nuestro oficio sabemos que la mayoría de las enfermedades son incurables, que no existe solución para algunos males y muchas veces ni siquiera un método para aminorar la carga o el sufrimiento.  Pero ¿como se le dice a un paciente que su sufrimiento será eterno, que no tendrá remedio y que debe acostumbrarse a ese estado constante de desasosiego, de tribulación y tortura?.  


Gracias a Dios que no eres, que no somos el único remedio, que al final de cuentas ni remedio somos, somos más bien un instrumento del artífice.Pero no basta y me mortifico, mas sin embargo puedo conciliar el sueño.  No soy egoísta, simplemente soy incapaz de comprender lo que su mente consiente.  Como pretender ser feliz, cuando no nos inmutamos al ver la felicidad pasar por nuestras narices.  La felicidad no se sueña, la felicidad se vive, y para ello debemos hacer lo imposible por retenerla, ¿que es eso de que quien te ama regresara por ti cuando le dejes partir?, muchas veces ni siquiera le dejamos ir, es que los alejamos de nosotros.  Por eso no entiendo lo que pasa por tu mente, no comprendo tal razonamiento, porque no aprovechar los momentos que Dios nos regala para ser felices.  


Esperas demasiado, un instante de felicidad presente es mucho mejor que una utópica vida de felicidad alucinante.  Mientras yo vivo mis momentos de felicidad tú te sumerges en el desolado éxtasis de la tristeza y el sufrimiento.No existen dos condiciones tales que una es inversamente proporcional a la otra como la alegría y el sufrimiento.  La tortura física es desgarradora, sentir como tu organismo es incapaz de modular ese ataque incesante de dolor y sufrimientos es extenuante, destructivo y depresivo.   Como nuestro organismo nos traiciona, se rinde a la carga intensa de la enfermedad sin mostrar la mínima resistencia, sin echar la pelea.   Al final ni yo mismo comprendo como un ser de tal fortaleza es incapaz de sobreponerse, pero a la larga es concebible.   Detrás de esa fuerte armadura se esconde un espíritu delicado, cuyo principal mecanismo de defensa ha sido violado, ha sido destruido y solo le queda enfrentar con la más pura sutileza las peyorativas y portentosas tramas del destino.

Unidos por la desdicha

Cuentas, te dan vueltas y vueltas esos números en tu cabeza.  ¿Por qué no antes?, ¿por qué en este justo momento?, cuando las horas se acortan, cuando frunces el ceño y las lágrimas no aguantas.  ¿Comprendes ahora, vez como la vida nos pega fuerte, como la tristeza te azota, como la alegría no parecer querer volver asomarse?, ¿tétrico verdad?.



Pero estoy aquí para escucharte, no pretendo buscar soluciones a esas situaciones que solo tú puedes solucionar.  Pero sigue contándome, desahógate, mientras en mi mente contemplo tu sufrimiento y busco la forma exacta de ponerle fin, aunque eso implique entrometerme.  No pretendas que no sienta, que no padezca tu sufrimiento, que mi corazón no se desgarra al ver tus ojos hundidos, tus mejillas manchadas por el salitre, por sentir como tu corazón late más lento, como por momento desea detenerse.


Sé que confías en mí, que sientes que soy tu mejor amigo, que haces de mi tu paño de lágrimas. Pero no puedo solo verte sufrir, necesito hacerme de las herramientas para calmar ese sufrimiento, permíteme ser ese que te haga olvidar, que ponga fin a tu odisea, a tantas crónicas de sufrimientos y desamor.

Una Historia sin Final


Intento concentrarme, pero la incertidumbre de los días sin descanso, sin tiempo libre me abate.  No acostumbro sentirme triste, las preocupaciones son un alimento que no forma parte de mi menú de sensaciones, de situaciones.  Lo convencional, es la monotonía, lo sensato, la cordura. La aventura es lo nuevo, lo arriesgado, lo divertido, la locura.



Te embarcas en un viaje sin un retorno seguro, traspasas la distancia, el tiempo y la conciencia.  Te ves al espejo y los años no parecen haberte maltratado como antes parecía, te sientes vivo, te sientes joven, te sientes ser lo que ya dejaste de ser hace ya muchos años


Ya no es necesario extrañar el pasado, pues cavalgas sobre un futuro intenso, de nivel trascendental, como un retoño de estrella, como un ave fénix resurgido de entre las cenizas.  La siniestra noche, es la misma que antaño te atrajo, y te envolvió en fúnebres dilemas de amor y desamor.  Esa noche que acuñó tus mas siniestros planes, quien teñida de negro sirvió como un condensador de ideas, de sueños.   Ya sientes la juventud entre tus venas, tu corazón se siente latir y olvida el desdén de los años transcurridos.   Las añoranzas no son necesarias pues ya posees ese don, ese regalo de vida, esa juventud inefable, que muchos quisieran mantener.   El cuerpo nos engaña, pero nuestro espíritu es fuerte, no se deja vencer, lucha por mantener la firmeza del alma, lucha por hacernos sentir felices de ser, y nos empuja a lograr todo lo que nos falta, y aunque parezca que tu vida ya esta en el final, aun queda mucho por hacer, aun la seductora y siniestra noche te llama  a su encuentro, a su morada.   A perseguir nuevas aventuras, a vivir, simplemente a vivir.

Te propongo


Un día como cualquiera, y la idea aun sigue en mi cabeza.  Sigues negándote, sin comprender lo interesante y envolvente que encuentro tu peculiar imagen desnuda, descalza, carente de abrigo.   Mi mente es capaz de imaginarte así, justo en el momento del éxtasis superior que engendra un encuentro sensual como el que deseo contigo.  Pero algo te aflige, quizás es ese fantasma caprichoso que no deja en paz el alma de mujeres como tú.  Pero está ahí, impregnándote, y te abandonas a su juego, a  la absurda posibilidad  de emociones sin sentido, que puedan aprovechar la situación y colarse, trastornando esa imagen que tenemos el uno del otro.  Comprendo y entiendo tus inseguridades, pero no seas tan ingenua, el tiempo justo para cada cosa no lo determinamos los mortales.


Intento seducirte, pero cada palabra es insignificante, estas absorta, te distraen las emociones, no piensas en las pasiones y solo buscas un trasfondo que no existe.  No intento enamorarte, y dudo mucho que tu inteligencia tan madura sea sorprendida por mi ingenio tan trivial.  Me atrae tu inteligencia, tu calma y tu sobriedad, maneras que te hacen ser un ser sensual, atractivo.  Y aunque no me sorprendes, aun así me siento encantado, como si hasta este momento me hubieses sido completamente desconocida.
Y es cruel, pues mientras intento sonsacarte, haces de cada negativa una forma vil  de rechazo.  Me humillas a cada momento, surtiendo un efecto devastador en mi ego.  Fracturas mi orgullo, pero logras hacer de ello un ingrediente que da un sabor agridulce a la situación, por eso no desisto, y lo intento tantas veces como me permitan los buenos modales, como me permita mi ego herido, como me permita el tiempo mismo y la razón.    Y te parece irracional, sorpresivo e irreal todo lo que te digo, pero es cierto y no intentes buscarle sentido al sin sentido, porque no todo es natural, también existe lo sobrenatural.   Esas situaciones que te embargan de repente, te abruman y no te permiten más remedio que declararte culpable, culpable de sentir, de querer vivir y disfrutar de otro ser que parece especial, que parece distinto pero a la vez tan parecido a ti mismo.

Son tantas las maneras en que te niegas que nada me sorprende, tus excusas son insignificantes, pero certeras.  Y sabes cómo taladrar cada argumento, cada intento satírico, mordaz, pero ingenioso. Y se me acaban las ideas, pronto seré sobrecogido por un vacío de ideas, por mi incapacidad de refutar tus razones, pues tu inteligencia me colma.  Pero existen razones para tantos intentos.  Y es que has calado mis más bajos instintos, y logrado que te vea como la camisa justa que necesito para vestir mi alma de nuevas sensaciones, de caprichos alucinantes, de sexualidad inédita.


Y en este momento abandono el anonimato, y muestro mis intenciones.  Desnudar tu cuerpo y recorrerlo como un paisaje desconocido.  Emprender la búsqueda del tesoro escondido y tan anhelado, enfrentándome a quimeras y a puras invenciones de momentos de desenfrenada pasión, en los que mi cuerpo se desliza sobre el tuyo,  sintiendo la sustancia que liberas como respuesta a mis roces.  Enjugar tus labios en los míos, y llenar la rivera de lo desconocido con pasiones frescas.  Entregártelo todo, hasta verte rebosar de la ambrosia que fertiliza y origina la vida.  Ya sabes, quiero regalarte mi desnudez, mi sexualidad sin ningún tipo de avenencia, más que el acuerdo de eterna reserva, para obviar en futuros encuentros recuerdos de una noche de sexo desenfrenado,   y bajas pasiones que fueron y no deben volver a ser.

Pasión inadecuada

Entre retazos de una madrugada oscura emerges, tangible, cercana y a la vez apenas pensable y sublime, porque así eres, dueña mi deseo y mi lujuria. Espías en mi, retozas llena de deseo en mi memoria, sonrojas a mi corazón y lo transportas a la magia de instantes de pasión, en lugares inadecuados, donde la gente observa sin saber cómo te colmo de placer, como me adentro en tu interior y hago brotar el néctar dulce de tu deseo.

La madrugada prosigue, surgen insensatas ideas que responden a deseos y pasiones nuevas. Vago por la tristeza de no poder tenerte cuando mi alma te desea, y a la vez relajo mi espíritu y dejo brotar sollozos de un corazón que exhibe libertad, refleja una candorosa realidad, que protege la integridad de quien le rige, de quien dueño infortunio del mismo, le ordena a quien amar.

Por un momento siento que el tiempo se detiene, pero es ilusión, trastornos momentáneos que surgen como resultado del cansancio del que soy preso. Y regresan tus recuerdos, tu olor, ese aroma que me provoca, el sabor de tu cuerpo y la alegría que destilas. Saco de mi baúl artimañas ideadas con un fin, enloquecer tu intelecto al punto de que ya loca de ideas nuevas no tengas más opción que comenzar amarme. Pretendo ser tu garaje, en quien puedas descansar tu alma.

Quiero que la intensidad de tu a mor, sumerja mi ego en una piscina de miel y almendras, donde se alimente, enjugue sus penas y aterrorice los recuerdos, haciéndolos esfumar en el momento justo en que pretendan atraer lagrimas a tu rostro. Lograr amarte puede resultar fácil, pero debo admitir que será tarea difícil, pues aunque posible, mi corazón terco no obedece razones y actúa como entiende conveniente. Pero tienes puntos a tu favor, como ser merecedora de amor, aunque no parezcas desear serlo. Tu corazón necesita ser colmado de amor, pues la lujuria y la pasión sin amor son sustancias de sabor mate, sin relevancia alguna. El ingrediente explosivo, capaz de despertar el deseo más intenso, de avivar la chispa dormida de la pasión es el amor, el amor desinteresado, sin ataduras, el que decide la entrega sin reparos, ese que te convierte en un loco sin remedios, el que transforma la lujuria y la pasión en emociones intensas, imposibles de describir.

Te noto borrosa, eres un ser capaz de entregarte a mí, pero incapaz de saber si me amas, si soy el protagonista de tu historia de amor, el romeo de tus noches de desvelo, tu insomnio sublevado. Ultrajas el amor con tus reparos, con esa entrega al estilo de muñeca de porcelana, insensible. Me quieres y lo sé, pero no me basta con tener tu respeto y aprecio, tu deseo y pasión. Necesito ser el dueño de tu amor, de tus locuras. El motivo de tus noches de desvelo, el deseo que te corre por las venas y enciende la hoguera que a veces mantienes dormida en tu memoria, aletargada, como recuerdo de historias que te aseguro no tienen tanto valor como esta, que juntos escribimos.

Aun despierto confirmo que el tiempo sigue corriendo, nunca se detuvo y de haberlo hecho quías me detuve con el sin notarlo y dudo mucho que tu aun dormida lo hayas percibido también. Lamento no estar allí contigo, aun mas cuando pienso en como las horas me hacen más vulnerable, poniéndome en las vías del tren que va cargado de sueño sin remedio más que dormitar.

Acaba de explotar la chispa más intensa, susurro a tu oído pero no escuchas mi alma trasportada a tu cama. Estoy ahí, sé que no me ves, que apenas sientes el aliento frio de mi espíritu cerca de ti, de tu cuerpo cubierto por infames vestidos. Cuando seas mía por completo arruinare cada prenda que utilices al dormir, pues cubren tu desnudez y mitigan mi deseo. Intenta sentirme, estoy ahí, aletargado, intentando descubrirte, intentando remover tu ropaje y cubrirte con vestidos de besos y caricias.

Pero un llanto me despierta. No es mi corazón, mucho menos mi alama. Mi espíritu estuvo contigo, entonces ¿Quién arruina este momento? ¿Quién me hace regresar de golpe a la humana labor que desempeño?
Debo dejarte, solo por un instante, pero comprende que aunque te quiero no eres lo único en mi vida, aunque si una de las cosas más importantes. No te alarmes, aquí estaré y si me necesitas nunca dudes en llamar, pues hare lo imposible porque mis besos conviertan en alegría tus tristezas, en razones de vivir tus desesperanzas, mi escudera de aventuras intensas…

Humildad


Cuanto mas caigo, mas reconozco mis errores, no me hago eco de ideas sin sentido más bien, busco el sinergismo de ideas emblemáticas que desprecien mi ego y lo conviertan en retazos que me permitan confiscar mis limitaciones y reconocer mis debilidades. Intento no actuar con orgullo, mis logros los asumo con serenidad y meticulosidad, sin ofender o transgredir el orgullo de mis iguales. No somos el ser que alimenta el mundo, somos partes de un universo de majestuosidad, somos estrellas de un firmamento tangible. Cada uno es espejo del otro, somos un cosmos juntos. Nuestro vinculo es eterno, solos somos vulnerables juntos somos inigualables, frágiles solo ante nuestro creador.



Somos necesarios unos para el otro, pero no irremplazables. He aquí donde radica la humildad, reconocer nuestra utilidad sin olvidar que no somos únicos, que somos parte de un conglomerado cuya unidad crea, cuya unidad alimenta, cuya unidad es la razón del universo, la razón del amor divino.

Reconoce tu valor, sin olvidar la modestia, reconoce tus capacidades sin olvidar tus limitaciones y serás un ser justo, modesto, caritativo, humilde y sobre todo sabio.

lunes, 15 de agosto de 2011

El pecado de tu mirada




Una mirada venial pero fuerte, tus ojos destilan pura belleza, y al mirarlos me sumergen en un mar de ideas apasionantes y trascendentales, que puede ser interesante, pues haces que cualquiera sienta deléite tan solo por imaginar ser el dueño de esos hermosos labios...