sábado, 26 de abril de 2014
miércoles, 21 de agosto de 2013
Deja de mirar la via
Nada nos detiene, seguimos hacia delante por caminos
desconocidos, cada vez más complejos, pero que intentan resolver los dilemas de
nuestra vida, hacer más simple lo que nos parece imposible de comprender. Tememos enfrentarnos a cosas nuevas, se nos
hace difícil abandonar la seguridad de lo conocido. Tan mal hablamos de la monotonía, de lo
absurda y aburrida que resulta la rutina, pero al momento de embarcarnos en
aventuras nuevas el alma se congela, nos tiemblan las piernas, y el susto es
tal que pretendemos estar enfermos para negarnos rotundamente a ese viaje hacia
lo desconocido.
Nos da
miedo perder el control. En el mismo
instante en que dejamos de reconocer lo que nos rodea y la gente se torna
extraña, comienzan las dudas. Las risas
parecen acosarnos, la timidez nos invade, nos cuesta responder las preguntas
más simples, como si las respuestas se escondieran haciéndonos pareceres
simples estúpidos que ante cualquier cuestionamiento solo hacen sonreír sin
sentido.
Que
estúpido! ¿No crees? Quisieras poder
esconderte. Parece que todos te miran
raro, que eres el motivo de cada burla, de cada comentario. Pero no es así, apenas te notas, pasas casi
inadvertido. Entonces, ¿Por qué no arriesgarse? ¿Puede ser tan
difícil entregarse a la aventura?, dudo mucho que los efectos sean
negativos. Abandona la seguridad de
conocer cada persona, cada espacio, cada motivo. Déjate deslumbrar por la magia de lo desconocido,
de lo inaudito. Hazlo!; enfréntate a
esas cosas nuevas que te ofrecen, has un ensayo de vida e intenta descubrir la
realidad que encarnan la vida sin límites, claro esta sin perder el camino, la
ruta y la trayectoria hacia tu ideal. De veras hazlo y me cuentas que tan divertido pudo resultar.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Intelecto
HaholNo necesito que escriban por mi, cuando puedo redactar mis propias ideas... Se cuanto prefieren la ignorancia, a la pluma que engendra realidades... Y luego dicen que el amor no existe, cuando no aprecian los hechos de amor; y es que la pasion es capaz de desbordar el intelecto, transformar incoherencias en ideas claras, verdades absolutas. Pero me siento feliz conmigo mismo, porque se que al final mi intelecto te sobrecoge y eres incapaz de entender mis formas de demostrarte cuanto desearia que tus planes fuesen los mios!
Mil veces prefiero...
Prefiero mil veces la sabiduria que impone la humildad a la idiocia que supone la opulencia. Prefiero ser autor de mis palabras, que mi conciencia dicte mis acciones, a ser esclavo de pasiones que trastornan la razon!
viernes, 19 de agosto de 2011
Conciente conciencia
Extraviad@, perdid@ en tu propio laberinto de pensamientos, incapaz de objetivizar la realidad, distorsianas todo lo que a tu derredor ocurre, prefieres la calamidad a tener que hacerte eco de las injusticias que priman en esta especulativa sociedad, prefieres la abstracción a vivir en esta rancia realidad. Admiro tu prodigiosa Inteligencia, me motivas a seguir mis propios escarceos ideológicos. Lo que podría resultar muy interesante, mas aun cuando el tiempo sobra y peresco ante la idea de ser inútil.
Cuando el deleite del alma resulta para muchos pura banalidad, tu solapas sus injuriosas ideas con tu intemperante intelecto. No reparas en venialidades, y emites tu juicio con voz fulgorosa. Prefiero tu compañía, a seguir junto a seres de extraviada vocación, cuya alma se ausentó hace décadas, si alguna vez tuvieron.
Tu existencia mengua mi arrogancia y con tu zalameria me convences deliberadamente. Rememoro los días de la facultad llenos de seres zafios e ingreídos, y me recuerdas como evitaste mi metamorfosis, como eliminaste cualquier liviandad y me confirmaste como un ser único, incorruptible ( por lo menos no con facilidad), con personalidad propia. Gracias por mediar mis actos e interferir en el cause de mi vida, mi querida conciencia.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Quieto mientras te mueves
Desde los más profundos intríngulis de la conciencia afloran las desdeñadas sensaciones de quietud, a diferencia de la multitud prefiero la serenidad de la brisa de antaño, que plasma en mi rostro recuerdos de momentos mejores, amo el sosiego de las noches estrelladas, ese horizonte negro sumergido en la sopa de astros incandescentes aletargados por la distancia, pero vivos e impacientes.
Aunque lo nuevo es revelador, es innegable la magia de lo antiguo, su poder incandescente capaz de encender la fuerza interna que a veces apagamos. Astros milenarios, encendidos unos y apagados otros, nos llenan del temor de lo desconocido y nos embriagan con el aroma de lo interesante. Lo viejo es sublime y místico, lo nuevo es complejo y escéptico. Una mezcla taladrante, que tuerce la razón y nos transporta al éxtasis.
Y la catedral de tu alma se conmueve con la certidumbre que muestran tus ojos negros. Las lágrimas se hacen dulces en mis labios, el sabor de tu aroma es embriagante y ensordecedor. No puedo sentirte.Ruedas, ruedas y conllevas la tristeza en tu eterno girar.
Filantropico sufrimiento
Es extraño, siempre supe de tu problema de vigilia, esa incapacidad tuya de mantenerte despierta aun cuan interesante pueda resultarte la escena, cuan importante pueda ser la conversación. Empiezo a pensar si el sufrimiento es capaz de alterar nuestro propio sistema nervioso, hacernos incapaces de concertar esa cita típica con el alcalde del mundo de los sueños. Ese aire mandón, de mujer fuerte e insensible hace un contraste casi ridículo con la ternura, la sensibilidad que destilas en este momento.
Me conmueve, pero soy incapaz de intentar acción alguna. Más bien imagino que el sufrimiento no será eterno, somos incapaces de sobrevivir a un estado permanente de sufrimiento y ansiedad. Tarde o temprano desaparecerá. Por nuestro oficio sabemos que la mayoría de las enfermedades son incurables, que no existe solución para algunos males y muchas veces ni siquiera un método para aminorar la carga o el sufrimiento. Pero ¿como se le dice a un paciente que su sufrimiento será eterno, que no tendrá remedio y que debe acostumbrarse a ese estado constante de desasosiego, de tribulación y tortura?.
Gracias a Dios que no eres, que no somos el único remedio, que al final de cuentas ni remedio somos, somos más bien un instrumento del artífice.Pero no basta y me mortifico, mas sin embargo puedo conciliar el sueño. No soy egoísta, simplemente soy incapaz de comprender lo que su mente consiente. Como pretender ser feliz, cuando no nos inmutamos al ver la felicidad pasar por nuestras narices. La felicidad no se sueña, la felicidad se vive, y para ello debemos hacer lo imposible por retenerla, ¿que es eso de que quien te ama regresara por ti cuando le dejes partir?, muchas veces ni siquiera le dejamos ir, es que los alejamos de nosotros. Por eso no entiendo lo que pasa por tu mente, no comprendo tal razonamiento, porque no aprovechar los momentos que Dios nos regala para ser felices. Esperas demasiado, un instante de felicidad presente es mucho mejor que una utópica vida de felicidad alucinante. Mientras yo vivo mis momentos de felicidad tú te sumerges en el desolado éxtasis de la tristeza y el sufrimiento.No existen dos condiciones tales que una es inversamente proporcional a la otra como la alegría y el sufrimiento. La tortura física es desgarradora, sentir como tu organismo es incapaz de modular ese ataque incesante de dolor y sufrimientos es extenuante, destructivo y depresivo. Como nuestro organismo nos traiciona, se rinde a la carga intensa de la enfermedad sin mostrar la mínima resistencia, sin echar la pelea. Al final ni yo mismo comprendo como un ser de tal fortaleza es incapaz de sobreponerse, pero a la larga es concebible. Detrás de esa fuerte armadura se esconde un espíritu delicado, cuyo principal mecanismo de defensa ha sido violado, ha sido destruido y solo le queda enfrentar con la más pura sutileza las peyorativas y portentosas tramas del destino.
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