Salta el aroma de la brisa
A oscuras lo sujeto y le percibo
Aturden sus olores mis lamentos
Y olvido por momentos los pesares
Inicia la caida de la lluvia
Las gotas repercuten en mi alma
Salpican las lagunas de la vida
Y destruyen las figuras rebuscadas
Oscurece la tarde a la mirada tenue
De mis ojos desgastados y enternecidos
Nada se oculta ante la lluvia
Que moja los corazones de nostalgia
Retornan los recuerdos a la palestra
Trituran la presencia del presente
Amenazan con su fuerza el futuro
Que se defiende con indolente fortaleza
Pero la claridad vuelve a reinar
Solo quedan los rastros de la brisa
El olor desaparece de repente
Y el presente anuncia su presencia

