Deja de mirar la via
Nada nos detiene, seguimos hacia delante por caminos
desconocidos, cada vez más complejos, pero que intentan resolver los dilemas de
nuestra vida, hacer más simple lo que nos parece imposible de comprender. Tememos enfrentarnos a cosas nuevas, se nos
hace difícil abandonar la seguridad de lo conocido. Tan mal hablamos de la monotonía, de lo
absurda y aburrida que resulta la rutina, pero al momento de embarcarnos en
aventuras nuevas el alma se congela, nos tiemblan las piernas, y el susto es
tal que pretendemos estar enfermos para negarnos rotundamente a ese viaje hacia
lo desconocido.
Nos da
miedo perder el control. En el mismo
instante en que dejamos de reconocer lo que nos rodea y la gente se torna
extraña, comienzan las dudas. Las risas
parecen acosarnos, la timidez nos invade, nos cuesta responder las preguntas
más simples, como si las respuestas se escondieran haciéndonos pareceres
simples estúpidos que ante cualquier cuestionamiento solo hacen sonreír sin
sentido.
Que
estúpido! ¿No crees? Quisieras poder
esconderte. Parece que todos te miran
raro, que eres el motivo de cada burla, de cada comentario. Pero no es así, apenas te notas, pasas casi
inadvertido. Entonces, ¿Por qué no arriesgarse? ¿Puede ser tan
difícil entregarse a la aventura?, dudo mucho que los efectos sean
negativos. Abandona la seguridad de
conocer cada persona, cada espacio, cada motivo. Déjate deslumbrar por la magia de lo desconocido,
de lo inaudito. Hazlo!; enfréntate a
esas cosas nuevas que te ofrecen, has un ensayo de vida e intenta descubrir la
realidad que encarnan la vida sin límites, claro esta sin perder el camino, la
ruta y la trayectoria hacia tu ideal. De veras hazlo y me cuentas que tan divertido pudo resultar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario