viernes, 3 de abril de 2009

Consideración



He despertando y los sueños se han esfumado, solo queda una realidad inevitable, el resurgir de un pasado inexorable, donde la muerte, el sufrimiento y la injusticia primaban; donde la tristeza era el sentir indefectible de todos. Caprichosos y poderosos no hacen más que juicios insólitos, favoreciéndose, beneficiándose en cada decisión, en cada situación y quebrantando las leyes, que han mantenido organizado esta y otras naciones. Sueños de magnificencia, de gloria y grandeza, los empujan a cometer inclementes crueldades, pasando por alto las verdaderas necesidades, los principales derechos que por ecuánime discernimiento nos corresponden.

1 comentario:

Wilda Medrano dijo...

Es una forma corta y directa de ver las cosas cuando en realidad despertamos!! Es lo que en verdad se siente cuando abres los ojos.